En el corazón del occidente nariñense se levanta el imponente Cerro El Chambú, un territorio de más de 5.600 hectáreas que combina historia, naturaleza y leyenda. Este majestuoso cerro no solo es un símbolo geográfico, sino también fuente de inspiración literaria, inmortalizado en la obra El Chambú del escritor Edmundo Chaves, quien retrató con maestría la vida minera de antaño.
Durante el auge de la minería, entre las décadas de 1930 y 1970, este lugar fue escenario de una intensa actividad económica liderada por la Compañía Minera de Nariño, subsidiaria de la International Mining Corporation, con sede en Barbacoas. En sus entrañas se exploraban minas de oro, plata y manganeso, ubicadas en las márgenes de los ríos Guabo y Gualcalá, cuyas aguas aún susurran las historias de aquellos días de esplendor.
Hoy, el Cerro El Chambú se presenta como un destino lleno de encanto para los amantes del turismo histórico, natural y cultural, donde cada sendero invita a descubrir los vestigios de su pasado minero y a contemplar la majestuosidad de sus paisajes verdes. Es un lugar que conecta la memoria del pueblo nariñense con la belleza indomable de la naturaleza.