Majestuoso y desafiante, el Volcán Nevado del Cumbal se alza imponente a 4.764 metros sobre el nivel del mar, siendo la cumbre más alta del departamento de Nariño. Su silueta domina el horizonte del Nudo de los Pastos, en la frontera con Ecuador, y custodia un pequeño nevado que corona su cima junto a una laguna de aguas frías y cristalinas que reposa en el cráter, creando un paisaje de sobrecogedora belleza.
Considerado un destino ideal para los amantes del trekking de altura y el montañismo, el Cumbal permite vivir una experiencia única de conexión con los Andes del sur de Colombia. El ascenso, que inicia desde la vereda La Ortiga en el municipio de Cumbal, toma entre 4 y 6 horas de caminata hasta la cima, atravesando páramos, laderas cubiertas de pajonales y vistas panorámicas que se extienden hasta el territorio ecuatoriano.
A diferencia de otras cumbres volcánicas, el Nevado del Cumbal no pertenece al sistema de áreas protegidas nacionales, por lo que no requiere permisos especiales de Parques Nacionales. Sin embargo, su geografía imponente y las condiciones climáticas extremas hacen indispensable contratar guías locales experimentados, quienes conocen las rutas seguras y las tradiciones que rodean este volcán sagrado para las comunidades indígenas de la zona.
En definitiva, el Volcán Nevado del Cumbal ofrece una experiencia de aventura, espiritualidad y descubrimiento. Escalarlo no solo significa alcanzar una cima, sino también contemplar el alma de los Andes nariñenses, donde la naturaleza y la cultura se entrelazan en un encuentro que deja huella.